Episodio 024 - El mejor sitio para tus Copias de Seguridad v2.0
De Panda Disk System
Metadatos
- Número: 024
- Título: El mejor sitio para tus Copias de Seguridad v2.0
- Invitados:
- Duración: 0:22:48
- Publicado: 2025-08-09
- Categoría: Consejos
- Etiquetas: backup, disco duro
Escuchar
(De momento solo disponible en iVoox)
Descripción
Los soportes digitales facilitan mucho la Preservación de contenidos, principalmente porque las copias son instantáneas y 100% fieles. En cualquier momento puedes tener otra copia de una copia de una copia.
¿Discos duros mecánicos o SSD? ¿Qué tal la nube / cloud? ¿Basta con un pendrive?
Desde mi experiencia como técnico informático, te cuento las opciones actuales de soportes de almacenamiento, de qué peligros te pueden salvar, y cuáles me parecen más adecuadas para qué propósitos.
Referencias
Norma general: ten más de una copia de lo más importante, y renueva copias cada 5 años.
SMART: CrystalDiskInfo para Windows, y smartctl para Linux y Mac.
Sintonías: https://opengameart.org/content/cosmic-priest https://opengameart.org/content/midnight-drive
Este episodio es un remake de Episodio 011 - El mejor sitio para tus Copias de Seguridad.
Transcripción
(Generada con Whisper ggml-medium, sin revisar)
¡Muy buenas! Soy Titanio Verde y estás escuchando Panda Disc System, cultura en peligro de extinción. ¿Y qué es extinguido hoy? Pues, si no tienes cuidado, las fotos de tu viaje favorito o de tu familia. Hoy vamos a hablar de uno de mis temas favoritos, "Copias de Seguridad", sobre este tema hablé hace cuatro meses más o menos y me propuesto a hacer un remake, ya que están tan de moda en el cine y en los videojuegos. Bueno, más bien porque he vuelto a escuchar ese episodio y no me gusta como lo hice, he explicado pocas cosas y ni siquiera me gusta cómo suena mi voz. Así que voy a grabar de nuevo, amplío algunos conceptos y no voy a deshacerme de la versión anterior, ni mucho menos. Seguirá sirviendo para algo. Voy a explicarte sobre diferentes soportes de almacenamiento digital que pueden servir para copias de seguridad, tanto para recuerdos como para uso diario, como lo que sea. Sobre esto tengo cierta experiencia como técnico informático. En una empresa mantener a salvo los datos históricos, estadísticas, informes, estudios, etc., pues es importante para tomar decisiones a lo largo del tiempo. Si pierden esos datos, la cosa se complica mucho y puede ser una de las mayores tragedias dentro de la empresa hoy día, igual que si se incendia un archivador y lo que hay ahí dentro no tuviera ninguna copia en papel ni en ningún soporte antes de que hubieran ordenadores. A lo largo de las últimas décadas los soportes de almacenamiento han ido cambiando mucho. Disquetes, discos ZIP, CD-ROMs, CompactFlash, cintas magnéticas, tarjetas perforadas... De todos ellos los que han tenido la mejor evolución en mi opinión son los discos ópticos. Del primer CD-ROM a los Blu-rays de varias capas ha habido un crecimiento muy gordo en cuanto a espacio y velocidad. Hace bastantes años que no es tan normal tener un ordenador en casa con un lector grabador de CDs ni DVDs ni Blu-rays. Siguen existiendo especialmente de manera externa para enchufar por USB, pero sí, no es tan común. Igual que cada vez son menos comunes los reproductores de DVD y Blu-ray. Me siguen pareciendo una buena opción igualmente para guardar copias de seguridad de archivos grandes, de datos grandes, voluminosos, de proyectos, por ejemplo, tanto de trabajo como de tu afición. Si editas fotos o vídeos o música y lo quieres guardar de manera histórica, pues los DVDs o Blu-rays son una opción fantástica. Los grabas una vez, no se van a modificar nunca más y mientras los guardes en vertical en una caja que no roce y de una manera que no esté completamente hermética, o sea que le entre un poquito de aire, pero sólo un poquito, pues con eso un disco de una marca de suficiente reputación te puede durar 20 años, 30 o más. Las marcas baratas pues probablemente durarán menos y también durarán menos si guardas los discos de cualquier manera. La afición que tenía yo en mis tiempos mozos de dejar los discos de cualquier manera o sobre todo de acumularlos en las mismas tarrinas en que los compraba, pues acababa pasando factura. Apenas duraban cinco años hasta que se llenaban de ralladuras y se volvían elegibles. Si no te importa que los discos duren mucho tiempo, pues sí, vale, guárdalos como te de la gana, como si se llenaran de polvo o les cae agua encima, los limpias un poco y ya está. Pero eso, a los cinco años probablemente ya dejen de funcionarte. En otros tipos de almacenamiento, pues tenemos varias opciones que funcionan rápido y puedes modificar a menudo. Pendrives, tarjetas flash, hoy día en tiendas E micro SDs y discos duros SSD externos. Todos ellos que funcionan más o menos igual y siguen el mismo principio, pues son de lo más rápido que hay, cómodos de enchufar, los puedes usar en cualquier parte y puedes guardar y modificar lo que te de la gana, siempre cuando te quede espacio. Antiguamente había muchos tipos de memorias flash, compact flash, memory card, SDs grandecitas, memory stick, pero finalmente la ganadora fue micro SD. Al hora de comprar una micro SD, pues sí que como mínimo no compre las más baratas que hay, a no ser que no te importe lo que guardes dentro. Si es para por ejemplo guardar cosas temporales dentro de tu móvil, pues vale, usa la que quieras. Mis tres últimos smartphones han utilizado la misma micro SD de marca Kingston desde hace ocho años, por lo menos. Si quieres comprar algo barato para salir del paso, pues sí Alex, pero éste ofrecerán millones de opciones. Igual que discos duros externos SSD con 18 teras de espacio que luego los abres y simplemente tienen dos tarjetas micro SD pegadas con silicona. Mucho cuidadito con eso. Trata de buscar marcas fiables, o bien mira en en foros o grupos de Reddit donde haya gente que haya probado productos, marcas concretas y dado su opinión. Aunque sí es cierto que bastantes análisis exhaustivos y demás pues sólo cubren casos concretos o te dan muchos datos que no sabes muy bien qué hacer con ellos. Así que nada mira marcas populares y ya está. El inconveniente que tienen estos soportes, bueno tienen dos inconvenientes importantes, que es por lo que no son las opciones más duraderas. Primero son una memoria volátil. Mucho menos volátil que la memoria RAM de tu ordenador o tu consola o tu móvil. En esos dispositivos pues cuando apagas la memoria RAM se vacía al cabo de pocos segundos. Es una memoria muy rápida pero sólo está prevista para utilizarla de manera inmediata para tareas temporales. Con las memorias flash pasa más o menos lo mismo pero te dura varios años siempre y cuando reciban corriente con frecuencia. Esto quiere decir que si coges un SSD, lo guardas en un armario y no lo tocas durante varios años es probable que pierda la información o al menos parte de ella. Necesita un poco de energía de vez en cuando para mantener su información. Si simplemente te acuerdas de enchufarlo una vez al año así no debería haber mucho problema. El otro inconveniente es que tienen un límite de escrituras. Esto normalmente lo documenta cada marca tal vez en su web oficial. El rango puede ser 10.000 escrituras por sector o 100.000 escrituras por todo el disco o muchas más según la marca. Las más baratas por consiguiente pues durarán menos escrituras. Esto se refiere a cada vez que cambias simplemente un bit de un archivo o te pones a borrar y añadir archivos nuevos. Cada una de esas acciones cuenta como escritura y todo eso va deteriorando el soporte. Para controlar esto vamos para controlar cuánta duración le queda al disco SSD pues hay varias herramientas las que se conocen como Smart. En Windows una de las más famosas se llama Crystal Disk Info que lo abres y te muestra varias estadísticas y a partir de ahí pues te haces una idea de si toca ya comprar un disco nuevo o no. En Linux una herramienta común y que puede que tengas instalada de serie se llama Smart CTL todo junto y si no la tienes instalada pues la tendrás en tu gestor de paquetes de confianza. También funciona en Mac OS si te atreves a abrir la terminal es escribir este comando le indicas el nombre del soporte y con eso ya te muestra las estadísticas aunque depende de la marca y de drivers o de no sé en mi caso muestra información pero muy limitada y si no pues buscas herramientas Smart para tu sistema operativo y te saldrán varias cosas puedes ir probando. Entonces ¿cuál es el soporte más duradero? El que nos iba acompañando desde hace décadas el disco duro mecánico también conocido como HDB. Si desconectas un disco duro mecánico externo de USB de cualquier marca y lo guardas en el armario lo coges de nuevo al cabo de 10 años y te va a seguir funcionando como la última vez que lo dejaste. Mientras no tenga movimiento y sobre todo mientras no reciba golpes puede funcionar durante mucho tiempo. Ahora bien no se puede decir lo mismo si lo tienes conectado constantemente y está girando vamos está en marcha constantemente. Ese movimiento sí que lo desgasta al contrario que los SSDs que mientras estén conectados y no estén escribiendo pues pueden durar todo el tiempo que haga falta. De modo que para uso constante los discos duro mecánicos no son la mejor opción. Para datos que deban perdurar mucho tiempo me parecen la mejor opción pero para uso diario pues los SSDs están llenos de ventajas y además son mucho más rápidos y no hacen ruido y gastan menos corriente y cada vez están más baratos. Pero si te vas a montar por ejemplo un servidor de almacenamiento un NAS vas a preferir tener discos mecánicos. A pesar del desgaste en los NAS puedes programar mecanismos RAID para que controlen cuando un disco se abriría y no perder los datos. Sobre NAS sigo teniendo pendiente de grabar otro episodio. Es un melón bastante grande. No lo recomiendo aquí porque no es algo apto para todo el mundo. Para gente que quiera acumular muchos datos, que quiera guardar páginas que vayan a desaparecer. Pues sí, son una opción fantástica pero ya está. Requiere mantenimiento, requieren saber un poco de técnica, de sistemas y demás. Especialmente para que no se rompa la primera de cambio o no se infecte a la primera. Y la última opción que considero, aunque no por ello la peor, es la nube. Cualquier servicio de nube que te puedas imaginar. Google Drive, Apple iCloud, MediaFire, Mega, Dropbox, WeTransfer. Bueno, ese no tanto. Hay muchísimos servicios en la nube para todos los bolsillos, incluso los hay gratuitos, aunque por ejemplo Dropbox en su plan gratuito ofrece muy poquito espacio. Para documentos y fotos pequeñas está bien y su programa para sincronización es muy cómodo, pero para otros usos se te queda corto muy rápido. La nube por lo general es cómoda y te quita bastantes problemas de encima. No te tienes que preocupar de tratar con cuidado tus soportes, que no se te pierdan, que no se te quemen, que no les entre un cortocircuito, lo que sea. Cualquier riesgo que puede tener algo que tengas en casa. La empresa de la nube se encarga de que los datos sigan en pie, de tener copias de seguridad de todo y mientras sigas pagando, tu información va a estar ahí a salvo. ¿Qué inconvenientes tiene? Primero, bueno, si te preocupa la privacidad, pues estás poniendo datos tuyos en manos de una empresa. Vete a saber qué hacen con esa información. Hoy día que las empresas están sedientas de datos tanto para vender a empresas de marketing como para alimentar a las inteligencias artificiales. Google es, en mi opinión, el mayor culpable de esto. Gemini lo han ido alimentando de todo nuestro correo, nuestro drive, nuestro calendar, nuestros chats, todos esos productos tan bonitos y convenientes y prácticos y sobre todo gratuitos que nos han ido ofreciendo desde hace más de diez años, pues les han servido para estas dos cosas, para hacer el negocio del siglo. Ya sabéis el dicho, cuando el producto es gratuito, el producto eres tú. Aparte de eso, tampoco hay que olvidar que detrás de toda nube hay una empresa. Si esa empresa quiebra o tiene serios problemas, tus datos están en peligro, se pueden perder. Normalmente los clientes reciben aviso de eso con antelación y pueden dar algún tiempo para volverlo a descargar todo y llevar la otra parte, pero es un riesgo que no existe con otros soportes. En general veo la nube bien y cómoda y conveniente como segunda opción y sobre todo sin poner nada muy personal ni muy confidencial, a no ser que te pades y te montes un hosting web o un servidor privado, de modo que el contenido solo lo manejes tú, pero eso ya es más difícil, requiere conocimientos técnicos, no lo puede hacer cualquiera. Ya puestas estas opciones, basta con subirlo a toda la nube y ya está, me olvido, no. A no ser que seas por ejemplo un nómada digital o vivas en una habitación muy pequeñita y no tengas espacio para guardar ni un triste disco duro externo, no debes fiarte de solamente una fuente, no utilices solo un soporte, no pongas todos los huevos en la misma cesta. Lo que se sugiere habitualmente en cuanto a copias de seguridad es seguir la estrategia 3, 2, 1. Tres copias, como mínimo, en dos soportes dentro de casa y un soporte fuera de casa, entiéndase de casa o de la oficina o del edificio donde estés trabajando. Bastantes empresas se pueden permitir tener una copia en algún servidor en otro edificio. En el ámbito personal, pues ese almacenamiento fuera de casa puede ser cualquier servicio en la nube, o sea ahí sí. Con nube también me puedo referir a los servicios de sincronización automática que tenemos en los smartphones, iCloud y Google Photos. Es extremadamente cómodo y bueno aquí con lo más que hay que tener cuidado es con quién compartes fotos y de qué manera. Han habido bastantes accidentes a lo largo de la historia de gente que ha dejado públicas todas sus fotos con sus niños o cosas más privadas. Y como soportes dentro de casa pues puede ser tu propio ordenador, si tienes algún documento que manejes cada día o una carpeta importante, ve la copiando a cualquier otro sitio y ten otra copia en un pendrive, un disco duro externo, en cualquier cosa fuera del ordenador. Y como último consejo renovar las copias de seguridad cada pocos años. De media yo veo bien cada cinco años. Cada cinco años saca los discos duros que tengas en tu armario y haces una copia de lo que quieras conservar en otro soporte, en un disco duro nuevo por ejemplo o en algún servicio en nube. Así también puedes aprovechar para hacer un poco de limpieza. Puede que haya alguna película que ya no quieras guardar. O alguna foto que le quieras mandar a algún amigo o lo que sea. Aunque cuidado con esto, es muy fácil caer en pozos infinitos de nostalgia. "Ay sí, qué recuerdos. Ay, qué divertido era esto. Uy, cómo he adelgazado desde entonces. Uy, quién es este". Etcétera. Si aplicas todo esto, aunque sea parcialmente, lo que conseguirás es no perder información importante. Esto pueden ser las fotos de tus viajes o de tu familia. Puede ser documentos. Puede ser facturas, recibos. Puede ser chats que hayas tenido con alguien. Puede ser proyectos que lleves por tu cuenta. Si conservas todo esto, de lo que te vas a salvar es de muchos tipos de eventualidades. Incendios, terremotos, robos, secuestros o ransomware. O simplemente el típico borrado accidental. Le das a suprimir cuando no toca. Es una experiencia por la que todo el mundo pasa y no se la deseo a nadie. Y nada más, así que recuerde. Seguramente profundizaré en más puntos en un futuro, algún día. Y si no, pues a ver, hay mucha gente que habla al respecto. Y si no, pídale consejo a tu informático de confianza. Si quieres que algo te dure toda la vida, presérvalo. Hasta pronto.
