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Episodio 035 - Si tienes un ordenador viejo, reutilízalo

De Panda Disk System

Metadatos

  • Número: 035
  • Título: Si tienes un ordenador viejo, reutilízalo
  • Invitados:
  • Duración: 0:23:27
  • Publicado: 2025-12-19
  • Categoría: Consejos
  • Etiquetas: reciclaje, reutilizar, selfhosted, homelab

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(De momento solo disponible en iVoox)

Descripción

"Gracias" a la subida de precio de las memorias RAM, durante un tiempo va a ser difícil comprar un equipo nuevo. Así que si tienes alguno guardado en tu casa que no estés usando, puede ser un buen momento para sacarle provecho. Da igual que sea una torre, un portátil, un Raspberry Pi...

Puedes dejarlo para invitados, regalárselo a un familiar, donarlo a una ONG, o simplemente venderlo. Lo que sea menos tirarlo a la basura.

O bien puedes convertirlo en un servidor casero. Te comento por encima unas opciones populares: bloquear publicidad con PiHole, streaming de películas con Plex, Emby o Jellyfin, o un almacenamiento NAS improvisado con TrueNAS u OpenMediaVault.

Incluso puedes montarte una máquina recreativa, con RetroPie y los emuladores que quieras.


Referencias

Episodio relacionado: Episodio 026 - NAS - El mayor espacio de preservación en tu casa


Carátula: https://zamin.uz/en/technology/147416-ddr5-and-nand-prices-spike-by-up-to-12.html

Sintonías:

https://opengameart.org/content/rythm-garden-second-cruise-congusbongus-remixed

https://opengameart.org/content/feel-good-slow-ambient-track-with-a-beat


Transcripción

(Generada con Whisper ggml-medium, sin revisar)

¡Muy buenas! Soy Titanio Verde y estás escuchando Panda Disk System, cultura en peligro de extinción.
¿Y qué es extinguido hoy? El mercado de ordenadores nuevos. Como comentaba en el episodio anterior,
el mercado de las memorias RAM, de modo que un equipo nuevo, o una consola nueva, o simplemente
una tarjeta o módulo de memoria RAM va a costar tres veces más, cuatro, cinco, lo que sea, más
que hace unos meses, o que el año pasado. En estas ocasiones, los equipos antiguos se vuelven
más valiosos. De hecho, es posible que tú tengas alguno guardado en tu casa. ¿Tienes algún ordenador
que ya no uses? Sea una torre, un portátil, un equipo pequeño, un Raspberry, incluso. Seguro que
le puedes sacar jugo de alguna manera. Y hoy te voy a contar unas cuantas opciones que se me ocurren
que puedes hacer con esto, sin entrar mucho en detalle en ninguna de ellas. Si alguna de todas
estas opciones te interesa, pues internet y sobre todo YouTube está lleno de tutoriales para todos
los niveles. Aunque cabe decir que la mayoría están en inglés, pero bueno. Y si no tienes nada de eso
en tu casa, pues nada, no te preocupes. Para este episodio y ponte a escuchar cualquier otra cosa.
Si es un equipo con Windows de un tipo así normal, que ya tenga su teclado y todo eso,
bueno, ese es el mero de los problemas. Al menos los teclados no han subido escandalosamente
de precio, y los ratones tampoco. Por 20 o 30 euros le puedes poner un equipamiento normal nuevo.
No hace falta tirar tus ahorros en un teclado mecánico, a no ser que le vayas a dar mucho juego.
Un uso común sería dejarlo como ordenador para invitados, o para niños, o algún familiar que no
tenga nada, o que el tuyo esté mejor que el suyo. Lo típico, un portátil o incluso una tablet vieja
para tu abuelo, para que se pase el día en Facebook, por ejemplo, o leyendo los periódicos.
Ahí pues simplemente formateas, instalas lo necesario y ya está. Da igual que sea
Windows 11, 10, 8, XP, da bastante igual. Un navegador seguirá funcionándole bien.
Con versiones antiguas de Windows, pues es posible que no le puedas instalar versiones
recientes ni de Google Chrome, ni de Mozilla Firefox, pero existen alternativas que sí lo mantienen
más o menos vigente. O simplemente buscas alguna versión vieja de navegador y bueno, puede que haya
suerte. O sea, como ya digo, con páginas como Facebook o YouTube no se pueden venir muy arriba,
porque no querrán arriesgarse a perder a miles y miles y miles de potenciales usuarios.
Otra posibilidad es para tú mismo tener un entorno aparte, distinto, sin distracciones.
En lugar de tu ordenador normal donde hacer de todo, pues un ordenador que solo utilices
para escribir, por ejemplo. O si es un poco viejo con un Windows viejo, puedes usarlo también
para abrir videojuegos viejos. Videojuegos que no sean compatibles con versiones recientes
de Windows. También lo puedes utilizar como reproductor de vídeos. Dejarlo en el salón,
enchufado al televisor con un cable HDMI, que seguramente tendrá un puerto HDMI. Le enchufas
un ratón inalámbrico y ya está. Ya tienes ahí un reproductor casero. Le bajas ahí los vídeos
o se los copias mediante USB o mediante red o lo que sea. Le instalas cualquier reproductor multimedia,
Videolan mismo y ya está. Así como usos básicos en equipos con Windows o incluso Apple,
si no quieres considerar la posibilidad de instalar otro sistema operativo. Todas las siguientes
opciones que se me ocurren requieren instalar Linux. En algunos casos es bastante fácil,
en otros no tanto. Depende mucho de la distribución y de la finalidad que busques. Aunque con los
años el proceso de instalación de Linux ha ido volviendo más y más fácil y que siempre va a ser
más fácil si no tienes intención de conservar ningún otro sistema operativo, siempre pueden
surgir complicaciones. No hay ninguna garantía, ni hay ningún soporte técnico al cual echarle
la bronca. Pero si no, de hecho este puede ser otro uso para el cual también te puede servir una
máquina virtual por ejemplo. Coger cualquier distribución de Linux, ejecutarla o instalarla e ir
probando a ver si te gusta y a ver si con esto vas poco a poco abandonando a Windows. De hecho,
ante la insistencia de Microsoft a pasarte a Windows 11 y cuando salga a Windows 12, cada vez
hay más y más gente que está optando por ir a Linux, que le está dando una oportunidad. Seguramente
algunos se habrán llevado un descalabro, les habrá ido mal, pero otros habrán descubierto que
funciona bien, que distribuciones así populares como Ubuntu, Linux Mint, OpenSuse, Fedora, funcionan
bien y que para la mayoría de usos de hoy día no hay complicaciones. En algunos casos ni siquiera
hace falta aprenderse ninguna línea de comandos, que era algo muy habitual en este entorno. Si
casualmente lo que tenías guardado en tu armario era un Raspberry Pi, pues eso solo funciona con
Linux. Pasa que también es su propia manera y es bastante fácil de aplicar. De hecho, por lo general
hay un programa desde Windows o desde cualquier otro sistema operativo para preparar la tarjeta
microSD que le vas a introducir a la Raspberry con el sistema operativo ya instalado con la versión
que necesites. Más fácil imposible. Pero los usos que le puedes dar a una Raspberry son más o
menos limitados según el modelo, según de qué modelo se trate. La que tengo yo por ejemplo es del
modelo 1B que salió hace la tira de años, que en comparación con el último modelo pues no tiene
casi potencia ni nada. Pero para algunos usos básicos pues funciona, no hace ningún ruido y apenas
consume. Así que guay. Pues si te atreves a instalar un Linux, te cuento unos cuantos usos
habituales de servidores domésticos. Esto entra en lo que se suele conocer como Home Lab, es montar
tus propios servidores, tu propia red de servidores dentro de casa. Lo primero que se me ocurre es
montarte un servidor para bloquear la publicidad. Esto se consigue con Piehold. Como el nombre
sugiere, está orientado principalmente a Raspberry Pi, pero realmente se puede instalar en cualquier
otro Linux. Así, muy a grandes rasgos, es un servidor DNS local. Un servidor DNS es a quien le
preguntas dónde se encuentra esta página con este nombre de dominio. Si buscas por ejemplo
titanioverde.com, vas al servidor DNS de por ejemplo Google o Cloudflare o Telefónica, Orange o
quien sea, que tengas puesto en tu router y te indica después de mirar en una extensísima tabla
que se va replicando con otros servidores, ah vale, titanioverde.com se encuentra en la 32.60.160.210.
Puedes ir ahí. Gracias. Pues Piehold replica esa información de las páginas que vas consultando
desde tu red local y sustituye algunas direcciones con las suyas propias para bloquear los dominios
de publicidad. De esta manera páginas sobrecargadas de banners o incluso anuncios que se introduzcan
en algunos servicios de streaming no pueden cargar, con lo cual no se muestran. La instalación es
relativamente sencilla y la configuración es bastante directa, o sea la propia página oficial pone
bastante guía. La parte que puede ser un poquito difícil es colocar ese servidor DNS como servidor
por defecto dentro de tu red. Eso idealmente lo debes configurar en tu router, pero si no la manera
más cómoda es establecerlo tú en tu dispositivo, vamos, en cada dispositivo. El problema de hacerlo
por ejemplo en tu smartphone es que fuera de tu casa no va a servir, solo sirve mientras estés dentro
de tu red local. Pero ya te digo, no solo en la página está bastante guiado, sino que hay muchos
vídeos que te lo va mostrando paso a paso. Otro uso bastante común es tener tu propio servidor
multimedia. Esto en YouTube lo encontrarás como "con esto puedo sustituir a Netflix y a Disney Plus
gratis". Básicamente consiste en tener un servidor con, puede ser Plex, puede ser Envy o puede ser
Jellyfin. Los tres son softwares originalmente de código abierto que ofrecen o bien una interfaz propia
o bien diferentes servicios de distribución para que tengan almacenados vídeos o música o bien se
conecten a otros servicios de streaming y lo puedas mirar desde tu ordenador, desde tu móvil
o desde un televisor smart. Hay varias opciones e incluso Plex sobre todo se encarga de convertir
esos vídeos si están en un codec que no sea el adecuado. Si consumes vídeo a menudo y tienes ya
una colección en tu casa, por ejemplo si tienes un montón de DVDs o BluRays, los puedes rapear
como más o menos he explicado en el episodio "Rip DVD" y tener tu propia colección para que puedas ver
cómodamente desde otro dispositivo. Esto lo recomiendo especialmente para padres, ya que así los niños
no se ponen a juguetear con discos de DVDs y los llenan con sus deditos, los arañan o incluso
las rompen. Ahora bien, ¿qué diferencia hay entre estos tres? Plex tiene una versión gratuita
que más o menos sirve pero bastantes de sus funciones se encuentran en la versión de pago
la cual ha ido subiendo mucho de precio en los últimos años y si estás pagando una suscripción
te tienes que autenticar sí o sí con su servidor, de modo que este servidor no es totalmente tuyo.
Jellyfin por el contrario es totalmente gratuito, tiene menos funciones pero todo lo que está ahí dentro
es tuyo y las funciones se pueden ampliar mediante una amplia biblioteca de plugins, aunque por lo que
he leído algunas requieren cierta configuración y según cómo estén puestas pueden colgar todo Jellyfin.
Supongo que habrá manera de volverlo a ejecutar en modo seguro, no lo sé, no lo he probado.
Embi está a medio camino, de hecho Jellyfin es un fork de Embi, o sea Embi se bifurcó allá por 2018,
supongo que cambió de propietario y Jellyfin ha mantenido la ruta totalmente open source.
Embi también tiene servicio de suscripción pero es bastante más barato que Plex y permite bastantes
funciones idénticas a Plex e incluso te puedes montar tus propios canales de televisión locales.
He visto antes un ejemplo de alguien que se montaba algo como Pluto TV, canales temáticos de una serie
o películas de tal director que va reproduciéndose constantemente, si quieres tapear a tu propio estilo
pues es una opción. Algo parecido a los servidores multimedia pero más amplios y para más cosas
pues serían los servidores de almacenamiento, los NAS. Sobre esto también tengo otro episodio,
aunque hablaba más sobre los servidores ya montados que puedes comprar, que tengan bahías
para cuatro discos o más. En realidad cualquier ordenador puede convertirse en un NAS.
La diferencia es que un ordenador pequeño seguramente no va a tener sitio para más de dos discos duros
o puede que incluso solo uno. En un ordenador portátil por ejemplo está complicado y más los de hoy día
que lo que traen es un SSD conectado por NVMe que ocupa poquísimo espacio y no tienen ranura para ningún otro disco.
Y en una Raspberry Pi pues... Poder sí se puede, pero ni está hecha para eso, ni es nada cómodo.
Más que nada porque los discos se van a quedar ahí expuestos al aire y no es lo ideal a no ser que te pongas
a fabricarle una caja adecuada sin que tengas una impresora 3D y lo hagas todo a medida.
Y de hecho la distribución estrella para esto, True NAS, que también es totalmente open source,
en un principio no es compatible con Raspberry Pi, aunque puedes trucarla para que funcione ahí.
De hecho hay un vídeo de Jeff Gerling que te muestra todo el proceso, pero eso, ha requerido bastante trucaje.
Y realmente ese canal va... ese canal trata de complicarse bastante la vida, de demostrar que sí se puede,
pero ¿a qué precio? Una alternativa True NAS, que he descubierto ayer, se llama Open Media Vault
y esa sí funciona en Raspberry. Es más compatible que True NAS.
El caso es que con True NAS no solo puedes tener tus propias carpetas donde guardar archivos de cualquier tamaño,
los discos duros que hayas metido, sino que los puedes servir mediante SMB, lo nativo de Windows,
mediante FTP, mediante SSH, mediante los protocolos que te den la gana.
También puedes montarte servidores multimedia, también puedes tenerlo como un cliente de torrent, muchas cosas.
Y no deja de ser un Linux, siempre puedes ir por detrás e instalarle cosas manualmente.
Igualmente, yo sugiro más comprar un NAS en condiciones, pero entiendo que hoy día eso está más complicado,
ya que es un ordenador con su memoria RAM, así que va a estar más caro que antes.
Técnicamente puedes abrir cualquiera de estos servidores a Internet, tanto para acceder tú desde fuera de casa como cualquiera.
Cualquiera que sepa tu IP y el puerto al que conectarse, pues debería poder entrar,
siempre cuando tú abras ese puerto en tu router y lo dirijas a ese servidor.
En la mayoría de casos basta con eso, pero piénsatelo dos veces antes de hacerlo, si es que quieres hacerlo.
Dentro de tu red local no debería haber ningún peligro, siempre cuando no tengas a un hacker que haya entrado ya en tu red.
Pero si expones un servidor cualquiera al público, pueden haber muchos bots y muchos hackers, por así decirlo,
muy a grandes rasgos, que acabarán encontrando tu servidor y acabarán encontrando alguna vulnerabilidad por la cual entrar
y a partir de la cual infectar tanto ese servidor como todos los demás que hayan en tu red local.
Especialmente si encuentran tu móvil y con eso obtiene tus datos bancarios o tu tarjeta de crédito, que es lo que más les suele interesar.
Antes de hacer algo así, infórmate bien de los riesgos que conlleva y de cómo protegerte.
Las medidas normalmente pasan por tener el software del servidor siempre actualizado por si surge en agujeros de seguridad,
utilizar un puerto distinto al que viene por defecto, utilizar una contraseña difícil de adivinar para acceder a este servicio
y sobre todo para la cuenta de administrador, en Linux la cuenta de root, sobre todo.
Y si la puedes deshabilitar si ya no la necesitas para nada, mejor.
Porque si alguien entra con root, ya está, tiene el control total.
Y si dejas de usar ese servidor, apágalo o como mínimo desconectalo de la red hasta que lo vuelvas a utilizar.
Y ya fuera de servidores, otro uso clásico tanto para Raspberrys como para mini ordenadores es convertirlo en una máquina recreativa.
Si has visto en casa de algún amigo, algún familiar o en algunos bares, en tiendas así frikis o incluso lo he visto en una tienda de ropa a lefties,
una máquina de madera con su pantalla, con sus botones arcade bien grandotes y su palanca,
eso seguramente tiene dentro un Raspberry Pi con la distribución Retropie instalada.
Y que para ella habrá bajado todas las ROMs que ha encontrado, todos los núcleos que ha encontrado para MAME y a funcionar.
En algunas puede incluso que tengas que meter monedas.
MAME te ofrece todo lo necesario para emular la mayoría de consolas y máquinas arcade que te puedas imaginar.
Aunque no tengas una cabina de madera así bien bonita y bien puesta, le enchufas cualquier monitor, le enchufas un mando por USB y ya está, también te va a funcionar.
Ahora eso sí, para buscar las ROMs, apáñate tú. También seguramente no necesites tener 50.000 ROMs que no vas a jugar en tu vida.
Puedes buscar las que te interesen o alguna colección más o menos hecha y ya está.
Y poco más que se me ocurra de momento. Si nada de esto te convence, pues no pasa nada. Puedes vender tu ordenador, intenta dejarlo barato.
O puedes donarlo a alguna causa benéfica, alguna ONG. Seguro que en tu barrio o cerca de ti hay alguna ONG que se dedique a reciclar ordenadores para colegios, para orfanatos, bibliotecas, algo así.
Puede ser una segunda vida muy útil. Y si no, pues si algún familiar tuyo lo necesita, pues también vas y se lo das.
Lo que sea con tal de que tenga una segunda vida. Tirar a la basura tiene que ser la última opción. No seas como Ron Swanson tirando el ordenador al contenedor.
Si se te ocurre algún otro uso que no sea muy nicho ni muy complicado de llevar a cabo, dímelo en los comentarios. Hasta pronto.