Episodio 029 - R.I.P. a los D.V.D.
De Panda Disk System
Metadatos
- Número: 029
- Título: R.I.P. a los D.V.D.
- Invitados:
- Duración: 0:18:18
- Publicado: 2025-11-07
- Categoría: Consejos
- Etiquetas: BluRay, almacenamiento, backups, oxido
Escuchar
(De momento solo disponible en iVoox)
Descripción
Todos los discos ópticos pueden sufrir tarde o temprano la peor pesadilla de los coleccionistas: Laser Rot. Ya ha sucedido con los LaserDisc. Y está empezando a suceder con los DVD de peor calidad.
Echa un vistazo a los DVD que tengas guardados, especialmente los más viejos y los que hayas grabado tú. Si aún están a salvo, te cuento un poco sobre el proceso de "ripeo" para guardarte una copia personal y mantener su contenido a salvo.
Para los Blu-Rays todavía no hay peligro.
Referencias
Para generar una imagen de disco en Windows: https://www.dvdtoiso.com/
Para convertir a un archivo de vídeo: https://handbrake.fr/downloads.php
Carátula: https://www.flickr.com/photos/ghirigoribaumann/2663692741
Sintonías:
https://opengameart.org/content/nibiiro
https://opengameart.org/content/chicken-n-corn
https://opengameart.org/content/urban-shop
Transcripción
(Generada con Whisper ggml-medium, sin revisar)
Muy buenas, soy Titanio Verde y estás escuchando Panda Disk System, cultura en peligro de extinción. ¿Y qué se ha extinguido hoy? Es probablemente los DVDs más antiguos que tengas en tu casa. Si tienes películas lanzadas allá por los 2000s, 2000 y poco, cabe la posibilidad de que les esté entrando Oxido, el famoso Laser Rot. O bien que se estén deformando, que se esté soltando alguna capa, que se esté envolviendo elegibles. Estaría bien que pauses y eches un vistazo. En una época invadida por el streaming y la nube, es genial tener copias físicas de tus películas y series favoritas, en DVD o en Blu-ray. En VHS ya doy por sentado que prácticamente nadie tiene. El problema tanto de DVDs como de Blu-rays o de VHS o de cualquier cosa en esta vida es que no van a durar para siempre. Más o menos ya hablé sobre esto en un episodio bastante anterior, en DVD Fuego y Oxido, donde hablaba sobre diferentes maneras de preservar arte y conocimiento y cuánto ha durado cada una. Ningún soporte puede durar infinitamente. Lo más longevo que hemos tenido ha sido pinturas rupestres y textos grabados en piedra. Pero tampoco cabe mucha cosa y ni puede haber tanto detalle como en una película en Blu-ray 4K. En un libro puede caber mucha información y puede durar bastante más tiempo. En un ambiente bien conservado, sin ningún peso encima, con una encuadernación suficientemente buena y lejos de humedad, polvo y bichos, puede durar siglos. Pero tampoco es lo normal, no te creas. Por contra, un disco óptico dura entre 10 y 50 años. Si se ha fabricado con buenos materiales y está en un lugar adecuado, puede ser incluso bastante más de 50 años. Supuestamente. Con DVDs todavía no ha dado tiempo a comprobarlo. Pero en cualquier otra condición, y si los guardas de cualquier manera o se mueve muy a menudo, pues sí, 10 años o menos. Y si son discos grabados en casa, ya ni te cuento. En el episodio que decía antes, pues ya hablé de un caso bastante sonado que evidenciaba esto, la durabilidad de los DVDs. Eran discos oficiales de consumidor lanzados en 2005, que 20 años después han empezado a oxidarse solos. A veces incluso sin siquiera abrir la caja. Fueron fabricados de una manera bastante cutre, con materiales cutres, y ese ha sido el precio. Si buscas tus DVDs más antiguos que tengas en casa, o tus CDs más antiguos, es probable que te esté pasando lo mismo. Y que con estos productos, igual que con tus fotos, con tus documentos importantes, con cualquier cosa que quieras que te dure toda la vida, es importante ir guardando copias e ir renovando soportes cada pocos años. En el caso de películas, pues bueno, no será tan necesario. Con hacer una copia cada 10 años, pues puede que baste. Y si es una obra suficientemente popular, pues seguramente la puedes seguir adquiriendo, por las buenas o por las malas. Quiero decir que puede que prefieras volver a comprar esta película en Blu-ray 4K, o simplemente ir a tu servicio de streaming de confianza, si es que la tiene disponible, y darle al play cuando te apetezca verla. Tendrás algo similar al Blu-ray, con la diferencia de que cuando la retire de esa plataforma de streaming, ya no la podrás seguir viendo. Tendrás que buscarla por otro medio. En el caso de obras menos populares, ahí ya la cosa cambia. Es probable que no la puedas encontrar de otra manera. Es probable que la copia que tú tengas sea la última. En ese caso, sí que es importante que la conserves. Sí, te sigue importando conservarla, claro. Eso es decisión tuya. Tú sabrás lo que haces. El problema de las películas en DVD y Blu-ray, al contrario que con muchos otros tipos de archivos, es que por lo general no te permiten hacer una copia directa. Hay bastantes DVDs, sobre todo si son de películas no hiper megafamosas, que puede que te deje entrar en el disco, copiar los archivos a otro sitio, y tal vez se dejen reproducir. Pero en otros casos tendrán o bien algún sistema de RM o algún cifrado que te permita reproducirlo de manera directa. Solo será compatible con reproductores domésticos. A veces, ni siquiera abriéndolo en tu ordenador con Windows Media o VLC o lo que tengas en tu ordenador. Porque eso ya lo consideraban "pillatería". Igualmente, copiar los archivos tal cual suele dar un resultado incómodo. Es entrar en una carpeta, en Videotese, a ver si es un solo archivo o si son varios, en un formato que probablemente el reproductor que tengas en tu ordenador no reconozca de manera directa, y seguramente empiece a reproducirse inmediatamente con cualquiera de las pistas de audio. Y sin mostrar el menú primero, sin saltándose cosas, lo bueno es que con eso te saltas los anuncios antipirateria, cosa que en algunas películas era imposible de omitir. La otra opción directa es convertir ese disco en una imagen de disco, en un archivo .iso o .bin, para que si tienes un sistema operativo suficientemente moderno, hoy en día todos, le des clic derecho encima de ese archivo, le digas "montar esta imagen de disco" y ya está. Es como si hubieras introducido el DVD físicamente, solo que más rápido y con menos ruido. Pero no hay ninguna garantía de que te funcione directamente o que siquiera te lo permita el propio disco, con las mismas medidas anticopia que pueda traer de serie. Por este motivo, mucha gente prefiere "ripear" los discos, entiéndase, convertirlos a un archivo de vídeo estándar. Esos archivos de Ibex que encontrabas en esas redes tan bonitas, pues eran resultado de "ripear" un disco. La principal desventaja de "ripear" un disco es que implica procesar de nuevo el vídeo, convertirlo a otro formato, con otro código. Esto, quieras que no, va a implicar una pérdida de calidad. Pasa que, si el "ripeador" utiliza unos niveles adecuados para el contenido en cuestión, puede dar una pérdida inapreciable. Y en cualquier caso, a no ser que lo hagas muy mal, ocupará mucho menos espacio. En lugar de los 4,3 GB que puede ocupar un DVD normal y corriente, te encuentras películas que ocupan 700 MB, 500 o menos. Más que nada, cualquier código de vídeo inventado a partir de los 2000 es más óptimo que el que utilizaba el DVD vídeo. El resultado de esto es un archivo de vídeo único que es más fácil de abrir en cualquier sitio. Los .avi se pueden abrir en muchos ordenadores viejos y en algunos reproductores viejos de DVD. Los MP4 son prácticamente omnipresentes y los MKV no tanto, pero portan otras ventajas. Si quieres hacer esto en casa, como mínimo necesitas un ordenador y un lector de DVDs o de Blu-Rays. Da igual que sea interno en una torre o da igual que sea externo por USB. Si no tienes ninguno, ni tienes intención de obtener uno, ni nadie te puede prestar uno, puedes dejar de escuchar este episodio. Si algo quieres que te dure toda la vida, presérvalo. Hasta pronto. En caso contrario, por favor, quédate. Han habido a lo largo de la historia bastantes aplicaciones, software para el ripeo de DVDs y posteriormente de Blu-Rays también. Pero hasta donde tengo visto, el que te sirve actualmente para todo y que puede ser, bueno, no el más fácil de manejar, pero que lo puede tragar todo, es Handbrake. Escrito como "Freno de mano". Sirve tanto para DVDs como para Blu-Rays. Tiene bastantes opciones, aunque también tiene varios presets, varias configuraciones por defecto para diferentes formatos comunes de disco. Y el resultado que te darán, pues seguramente será mejor que lo que tengas ya. Como mucho puede que utilices un preset que no sea adecuado para una película de mucha acción donde haya mucho movimiento y que por tanto la imagen se vuelva borrosa y llena de artefactos. Pero bueno, con un par de pruebas darás con la clave. Este programa Handbrake lo puedes encontrar tanto para Windows como para Mac como para Linux. Y funciona prácticamente igual en todos. Yo hasta ahora lo he estado usando en Linux y solo me ha dado problemas con un disco concreto de un concierto que se negaba a leerlo. No hay algún sistema anticopia bastante tozudo. Pero bastantes problemas de Handbrake para Linux se solucionan instalando la librería libdcss que se encarga de poder leer DVDs cifrados. Ahora bien, hablando en serio, lo que estoy contando teóricamente es ilegal. Una distribuidora o una propietaria de derechos, si se entera de lo que estás haciendo en tu casa, tendría la posibilidad de multarte. Esto lo van a hacer si son informados de ello y no tienen nada mejor que hacer. O sea, ese es el aviso. Queda bajo tu responsabilidad. Lo siento por las distribuidoras y estas compañías multimillonarias, pero lo que estoy exponiendo aquí es un ejercicio de resistencia y preservación. En otro episodio me gustaría tratar más en profundidad esta fina barrera que hay entre piratería y preservación, pero lo importante ahora es salvar lo que ya tienes antes de que se pierda. A estas compañías no les importará que compres una película por segunda o tercera vez, pero con material descatalogado, ¿qué le vamos a hacer? Como decía al principio, estaría bien que ripes tus DVDs pronto, al menos los más antiguos, los que hayas comprado a principios de los 2000 o los que hayas grabado por tu cuenta, antes de que los pierdas para siempre. Ya te digo, una vez empieza el laser rod es muy fácil que se pierda información y que se vuelva ilegible. Con los Blu-rays por ahora no hay que preocuparse tanto, dentro de una década tal vez. No te voy a dar detalles de cómo manejar Handbrake, sobre eso o sobre codificación de vídeo, hay muchísimo material por ahí suelto y dependerá de qué material estés tratando, o sea si son películas, si son series, si son documentales, conciertos, dibujos animados, anime, etc. Puede variar bastante de uno a otro y también depende de dónde pienses verlo. En un televisor de 60 pulgadas no te va a exigir la misma calidad que mirarlo en el móvil o en una Nintendo DS. Lo más que te puedo decir es que en cuanto a contenedor de salida o formato de salida, puedes elegir entre MP4 o Matroska MKV. A vi ni te molestes, hace tiempo que A vi no aporta nada en comparación con los otros dos. MP4 lo puedes elegir si quieres la máxima compatibilidad, como ya digo es el más ubicuo, muchos televisores, muchos reproductores, muchas consolas, cualquier móvil es capaz de reproducir MP4. La ventaja de MKV es que todo el contenido está más separado si hay varias pistas de audio, de subtítulos, de manera que si se rompe algo, si falla el propio disco donde esté guardado, pues se supone que es más fácil de recuperar. Si es material poco común o descatalogado y te sobra espacio, mejor conviértelo directamente a una imagen de disco. De cara a preservación es la mejor forma. Por eso, porque se mantiene el contenido exactamente igual, uno a uno, no se pierde calidad ni se pierde nada. De convertirlo a otros formatos ya habrá tiempo, pero por lo menos así ya lo tendrás a salvo. En Windows puedes hacerlo con por ejemplo DVD to ISO, o habrán bastantes otros programas, aunque supongo que bastantes son de pago. En Linux te puede bastar con el comando DD o incluso el mismo CAD. Este he explicado en muchos sitios. Y nada más. Puedes tirarte un par de tardes para ripear tus DVDs favoritos y seguir disponiendo de ellos cuando quieras volverlos a ver. Y si no, pues confía en que así ganen el mercado en un futuro. Además, si los conviertes a archivos individuales, los puedes poner en un NAS doméstico, por ejemplo, y reproducirlos cómodamente desde un televisor o una tablet. Ese es otro mundillo interesante. Pero por ahora, protege los que ya tengas, los que te importen. Hasta pronto.
