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Episodio 003 - Los libros que compras en Amazon Kindle no son tuyos

De Panda Disk System

Metadatos

  • Número: 003
  • Título: Los libros que compras en Amazon Kindle no son tuyos
  • Invitados:
  • Duración: 0:16:43
  • Publicado: 2025-02-18
  • Categoría: Noticia
  • Etiquetas: literatura, amazon, preservación, kindle

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(De momento solo disponible en iVoox)

Descripción

Hoy he probado a grabar un programa improvisado sobre cómo los libros, películas, videojuegos, etc. que compras de manera digital no pertenecen al consumidor. Cómo pueden ser retirados en cualquier momento, y cómo preservarlos en el tiempo puede ser un reto.

El 26 de febrero de 2025, Amazon va a eliminar la opción de descargar mediante web los libros digitales que hayas comprado. Solo se podrán obtener mediante su lector Kindle o mediante sus aplicaciones oficiales.


Referencias

(Desfasado) Te cuento los potenciales problemas, y cómo guardarte esos libros que has pagado. También he escrito aquí los pasos: https://blogpersonaldetitanioverde.wordpress.com/2025/02/18/los-libros-que-compras-en-amazon-kindle-no-son-tuyos/


Carátula: https://www.flickr.com/photos/isriya/6014967598

Sintonía: https://opengameart.org/content/syntax


Transcripción

(Generada con Whisper ggml-medium, sin revisar)

Buenas tardes. Vengo a hablaros un ratito sobre una noticia que ha causado bastante
revuelo en redes sociales, pero que es algo que se ve venir desde hace mucho tiempo. Amazon
Kindle próximamente, concretamente el 26 de febrero, ocho días a partir de hoy,
quitará la posibilidad de descargar tus libros electrónicos que has comprado mediante tu navegador
web para luego transferirlos a tu Kindle o al lector que quieras y que te lo permita mediante
USB. Desde entonces solo se podrá descargar directamente desde Kindle o desde una aplicación
oficial. Esto me imagino que al 95% de usuarios le va a dar bastante igual mientras los libros
estén disponibles. El problema es, ¿qué sucede cuando esos libros dejen de estar disponibles?
¿Cuando algún día Amazon retire ese libro que tanto te gusta, que compraste hace diez años y
que quieres volverlo a leer? Ya ha pasado con otros ejemplos, con Oh, sorpresa, Rebelión en la granja,
o 1984. Más que por censura, fue por pérdida de licencias, pero bueno, os podéis hacer una
idea. Esto ha causado mucho revuelo en redes porque la gente, bueno, unas cuantas personas se han
dado cuenta de que no son propietarios de lo que compran, que es un problema inherente de la mayoría
de tiendas de servicios digitales, de productos digitales. En este caso es sobre libros, pero
sucede lo mismo en Steam, por ejemplo, que de hecho Steam ha sido lo bastante honesta para
remarcarlo antes de hacer una compra. Desde octubre te lo pone bien clarito. "Estás comprando una
licencia, no eres propietario de este producto", lo cual también causó mucho revuelo en su momento,
que desde entonces no tenían ni idea. ¿Qué sucede en ese caso? Que si Steam retira ese
producto, o bien Steam deja de existir, ya no puedes jugarlo. Oficialmente ya no puedes
coger el juego, abrirlo y jugarlo. Ya no puedes. Tendrás que piratearlo, andarlo trucando o comprarlo
en otra parte, si es que sigue existiendo. Pasa en Steam, pasa en Nintendo, en Sony, en Microsoft
y en otros servicios en los que compras cada título individualmente, Google Play, iTunes.
Esto en servicios de suscripción, pues bueno, no molesta tanto porque no estás comprando cada
película o cada serie o cada canción individualmente. Spotify, por ejemplo, pues estás pagando el mes
para escuchar toda la música que te dé la gana, o todos los podcast, audiolibros o lo que esté
disponible, pero el problema sigue estando ahí. ¿Quieres volver a escuchar una canción de hace
cinco años o incluso una que he lanzado, alguna que he lanzado recientemente y en tu país está
censurado? O el autor, el artista o la discográfica, el productor, quien sea, dice "no, ya no quiero que
esté disponible" y la retiran y ya no la puedes volver a escuchar. En Netflix, ¿cuánta gente ha armado
revuelo porque una serie ha desaparecido al cabo de unos años? O incluso la propia Netflix te
avisa "esta película dejará de estar disponible próximamente, corre y mírala ya". Claro, si quieres
volver a mirar en un futuro, pues o la tendrás que buscar en otra parte o ojalá tuvieras el DVD o
Blu-ray en tu casa, porque ya tampoco hay videoclubs donde poderla alquilar. Este es un problema
inherente en las tiendas de medios digitales. Lo que compras es una licencia, un permiso para poder
instalar ese contenido o para poderlo inicializar mientras el servicio funcione y esté todo en regla,
mientras el servicio tenga licencia para reproducirlo y tu seas un cliente que tenga una licencia,
no se me ocurre otra palabra ahora, que indique "puedo abrir esto", "tengo permiso legal para abrir
esto". Es radicalmente diferente a coger un cassette o un disco o un cartucho, meterlo en el reproductor
y darle a play. Ahí nadie te está vigilando, nadie te dice cuándo puedes reproducirlo o no. Pueden
haber otros problemas de deterioro, que el reproductor no funcione, que no tengas corriente
incluso o que el reproductor no sea compatible, pero eso ya es problema del usuario. No es ninguna
compañía aparte que te lo esté impidiendo por activa. Si un día quieren retirar un producto dentro
de una tienda digital, tú como consumidor no puedes hacer nada para impedirlo, ni tampoco puedes
denunciarlo, porque normalmente eso figura en los términos y condiciones que autorizas más que aceptas
cuando compras esa licencia. Esos textos tan largos que nadie se lee, pero que pulsamos en aceptar
igualmente. ¿Qué se puede hacer en Amazon Kindle? ¿Cuál es el problema exactamente? Pues eso,
que ya no puedes descargarlo manualmente, solamente puedes entrar desde tu lector Kindle o desde tu
aplicación en Windows o en Android o en EOS y descargarlo exclusivamente para ese dispositivo.
Ya tenían un sistema de RME puesto desde hace mucho tiempo. Oficialmente sólo puedes abrir
los libros que tú compras dentro de tus lectores, pero siempre hay herramientas para saltarse esa
protección de una manera o de otra, aunque sea bajo el legítimo motivo de poderlo leer en un
lector de otra marca, cosa que Amazon no le gusta. Amazon tiene entendido que tú compras
libros para leerlos en Kindle. No aceptamos otros lectores y de hecho de ellos también
tiene el propio Kindle tiene bastantes limitaciones en cuanto a formatos de ebooks que puede abrir.
Nunca le ha gustado el formato EPUB, que es el que se venden en muchos otros sitios. Compras
un libro digital en la casa del libro, por ejemplo, y lo más seguro es que te venga en formato EPUB.
Lo cual puedes leer en muchos lectores de cualquier marca, pero no en Kindle. Esto ha sido
un problema desde el principio, siempre ha sido así desde la primera generación. ¿Pero qué sucede
ahora? Que si lo quieres transferir a otro lector tuyo de tu misma cuenta, pues probablemente ya
no puedas. O que tu cuenta desaparezca o incluso te borren la licencia, porque sí. Hay gente a la que
les han dado se parecido libros porque sí, o que han borrado su cuenta por error y han perdido todas
sus licencias. Y Amazon dice ¡ah! ¡Haber estudiado! En mi caso, el lector Kindle, pues a mí me gusta
bastante. Para el precio que tiene, pues es bastante cómodo y cumple su función muy bien. El primero lo
compré hace como 12 años, 13 o así, cuando todavía no se vendía en España. Me hice una cuenta en
amazon.com, la de Estados Unidos. Pagué el precio con sus aduanas y demás y lo utilicé durante
bastantes años. Compré en amazon.com unos 26, sí, 26, no, 29 libros y tengo que bajarlos corriendo
antes de que los pierda. Lo que no sé si podré abrirlos en algún sitio. Tenemos otro Kindle que
compramos hace dos años, pero está en la cuenta de mi pareja. Veremos qué tal funciona. Y sí me
deja transferirlo por USB. Por lo que he leído, la última versión de Amazon Kindle, del propio
lector, no permite directamente transferencias por USB, solamente por wifi mediante su servicio.
Lo cual me sorprende bastante. Supongo que si lo enchufas por USB a tu ordenador directamente no
te aparece una carpeta donde copiar archivos ni nada. Bastante triste.
¿Qué otras opciones tenemos como consumidores? Pues lo primero, considerar otros lectores. O sea,
lo que vemos aquí es Amazon actuando en contra de sus consumidores y de sus potenciales clientes,
quitando un derecho. Si esa opción deja de interesarte, pues mira, esto es lo que hay.
Existen muchos otros lectores, existen bastantes otras tiendas de libros electrónicos. ¿Qué
sucede con Amazon? Que es muy completa, muy grande y tiene su propio editorial de autopublicación,
la cual te pone las cosas muy fáciles. Mi pareja ha empezado a publicar cuadernos allí, en papel,
y no tiene ninguna barrera de entrada y ni siquiera tiene que pagar nada, al menos para
publicar ahí. Paga cada vez que alguien solicita un libro, solicita una copia en papel. Ahí pues
paga una parte de impresión, una parte de licencia y el resto es dinero que ella recibe.
Como allá hay cientos y cientos de personas que sacan productos supercutres y hacen dinero,
pero porque no hay ninguna barrera de entrada. En esa parte es un servicio enorme que da acceso
a muchísima gente, a un montón de autores noveles desconocidos que no pueden acudir a una editorial
que les cerrará las puertas en las narices para poder publicar sus primeras novelas,
aunque sea vendiéndolas a un euro. Pero eso no significa que no hayan otras opciones,
que no hayan otras tiendas. No tengo ni idea de qué tal funciona la casa del libro,
por ejemplo para estos menesteres. Otras opciones, pues si puedes conectar tu Kindle por USB,
o sea, si no tiene activamente impedida esa función, haz una copia de seguridad de todos
tus libros, o al menos de tus libros favoritos. Llegado el momento, pues podrás investigar maneras
de descifrar esos libros, de poderlos abrir en otro lector o en el mismo ordenador, en el móvil,
o donde sea. Si no es con calibre, pues habrán seguramente muchas herramientas para eso. La
piratería siempre encuentra el camino, aunque sea con productos por los que has puesto dinero.
Y la opción definitiva, por así decirlo, pues es comprar los libros en papel.
A mí me encantan los libros electrónicos, me encanta lo cómodos que son, cómo puedo poner el
tamaño de letra que me dé la gana, lo poco que me pesa en la mano, especialmente cuando son libros
de mil páginas o más. Ya no me puedo imaginar coger el señor de los anillos con mis manos en
papel. No es que tenga problemas en las manos, pero es incomodísimo de la muerte, y más que no,
se me ande cerrando encima, se me anden moviendo las páginas, pelearme con letras superpequeñas,
etcétera. Pero el papel no te va a fallar nunca, a no ser que no tengas luz o que se te queme,
o que lo tengas muy mal conservado y se te vuelve amarillento. Pero eso se puede evitar.
Y otra gran ventaja del papel, igual que de las películas en cinta o en disco,
o de tus videojuegos en cartucho o en disco, es que si ya no lo quieres seguir conservando,
lo puedes vender. Te puedes, o se lo puedes regalar a quien sea. Puedes deshacerte de él.
En una compra digital eso es impensable. Poco más así que si me ocurra, os recuerdo,
si queréis guardaros una copia cómodamente desde el navegador de los libros que tenéis
comprados en Amazon Kindle, lo tenéis que hacer antes del 26 de febrero. Os vais arriba a la
derecha donde dice "hola, tu nombre, cuenta y listas" o algo así. Entras en cuenta, tiene que
salirte algo de contenido digital y dispositivos, biblioteca de contenido o administra tu contenido
o algo así. Y hay dentro una lección, una sección de libros y a la derecha tiene que salir un
desplegable con la opción descargar y transferir a través de USB. Si no te sale ninguna opción
de dispositivo para descargarlo, puede bastar con instalar la aplicación en tu móvil e iniciar,
iniciar sesión con esta misma cuenta y ya te tiene que salir ahí. Y con eso ya puedes darle
descargar y transferir a través de USB y ahí es donde de hecho sale este aviso. A partir del 26
de febrero descargar y transferir por USB ya no estará disponible. Lo eliges y pum, a bajar.
Y como consejo general, si hay algo que creas que quieras volver a disfrutar en un futuro,
¡presérvalo! Y eso es todo. Muy buenas.