Episodio 021 - Flash - Juegos que aún puedes abrir en tu navegador
De Panda Disk System
Metadatos
- Número: 021
- Título: Flash - Juegos que aún puedes abrir en tu navegador
- Invitados:
- Duración: 0:20:32
- Publicado: 2025-07-08
- Categoría: Historia
- Etiquetas: preservacion, flash, adobe, plugin, applet
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(De momento solo disponible en iVoox)
Descripción
Hubo un tiempo en que los navegadores web podían depender de otros programas para abrir juegos, animaciones, y demás tipos de applets dentro de una página. Fueron tiempos peligrosos, pero llenos de vida y color.
Te cuento qué aportaban los plugins de navegador, especialmente Macromedia / Adobe Flash. Por qué fueron retirados del mercado. Y dónde están preservados esos miles de videojuegos hechos en Flash.
Referencias
Flashpoint: https://flashpointarchive.org/
Flash Museum: https://flashmuseum.org/
Trigger Knight: https://flashmuseum.org/trigger-knight/
Sintonía: https://www.newgrounds.com/audio/listen/463629 (AtelierLucid - Martyr's Edge)
Carátula: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Macromedia_Flash_8_icon.png
Transcripción
(Generada con Whisper ggml-medium, sin revisar)
¡Muy buenas, soy Titanio Verde y estás escuchando Panda Disk System - Cultura en peligro de extinción! ¿Y qué se ha extinguido hoy? Pues el pesimismo sobre la recogida de firmas para Stop Killing Games. Esta semana han alcanzado el objetivo, un millón de firmas a lo largo de toda la Unión Europea. Y varios estados miembro han obtenido ya el número mínimo exigido de firmas. Faltan unos pocos estados. Pero bueno, lo mínimo para el éxito ya lo tienen. O bueno, para el éxito, para que presenten las propuestas a los congresos de la Unión Europea. Y a partir de ahí, consideren si hay que introducir leyes o no. Pero también, en las últimas semanas, por fin ha cobrado vida este movimiento. O sea, de hecho, hasta hace unas semanas estaba estancadísimo en medio millón. Pero bueno, entre todo el material que fue publicando Ross, explicando las leyes, propuestas y demás, y sentando una base lógica y un drama con cierto youtuber, pues eso de repente ha explotado y han alcanzado más de medio millón de firmas en cuestión de días. Así que, fantástico. Esto es una buena noticia, o es potencialmente una buena noticia, de cara a juegos live service y multijugadores online. Pero ese no es el tema de hoy. O sea, sobre eso ya hablé hace pocos episodios, podéis buscar información fácilmente. Si no por ByteeBite, por ejemplo, meter en YouTube Stop Killing Games y os saldrán ya bastantes cosas. Hoy quería hablar de algo que no sufre del mismo peligro, pero sí está más relacionado con otro peligro del que hablé hace varios episodios, sobre tecnologías web. O más bien cómo la tecnología o dependencias informáticas en general acaban caducando, o las acabamos sacrificando por otras nuevas, por maneras más fáciles de trabajar, o que permita más estabilidad, más seguridad, bla bla bla, o simplemente que los programadores nos ahorremos problemas y tiempo. Vengo a hablar de los juegos en Flash. No, no me refiero a los polos de Zumo ni al superhéroe, ni nada. Hablo de Adobe Flash, antiguamente conocido como Macromedia Flash, y de otros motores y librerías que sirvieron para poder incluir ejecutables dentro de páginas web. Esta es una capacidad que hemos tenido en los navegadores web desde finales de los 90, en Internet Explorer mediante ActiveX y en el resto de navegadores mediante NP API. Estas permitían coger objetos dentro de cualquier página web que se ejecutasen mediante un programa externo, como en este caso Flash. Podía ser también Java, Shockwave, Unity Web, muchísimos, o simplemente programas ActiveX por su cuenta. Incluso se podían hacer cosas con Acrobat Reader para interactuar con pdfs o firmarlos y cosas así. Hoy día para los usuarios más jóvenes les puede sonar a chino, gracias a que los navegadores web ya se espera que sepan hacer de todo. Hasta hace 10, 15 años se esperaba que simplemente imprimiesen tablas, listas, imágenes, con suerte sonido y cositas muy básicas en JavaScript y ya está. El JavaScript en aquella época se usaba más para tonterías, para como mucho validar formularios, y normalmente más para colarte virus o abrirte decenas de ventanas pop-ups y cualquier cosa que fuese inconveniente para el usuario, no como hoy en día que se puede llegar a usar para minar criptomonedas sin tu consentimiento. El panorama ha cambiado mucho desde entonces, pero la gran diferencia era esa, que la responsabilidad de ejecutar esa parte concreta de la página dependiese de un programa externo ejecutado a través de un plugin o que sea interpretado por completo por el navegador, que es lo que sucede hoy día. Es uno de los motivos también por los que hay tan poca competencia dentro del mundo de los navegadores. O es Mozilla Firefox y varios Forks que ya han salido a partir de este, o vamos otros navegadores que hayan cogido su base de código fuente y hayan montado versiones alternativas que no estén de acuerdo con Mozilla, o el motor WebKit que es el que utilizan Google Chrome, Microsoft Edge, Opera, Safari y muchos otros navegadores, prácticamente todos los que no sean Firefox. Internet Explorer en su momento pues sí utilizaba su propio motor y era un desastre. Intentaban meter cosas exclusivas hasta que se cansaron y venga va, vamos a usar WebKit como el resto y les fue mucho mejor, la verdad. Se supone que se está desarrollando Ladybird que usa su propio motor, pero bueno, a ver cuándo sale. Y también estaba por ahí Arc browser, que ha salido hace poco pero de una manera muy extraña. El caso Flash, igual que Java y Shockwave y demás plugins por el estilo, se utilizaban para aumentar las capacidades del navegador. O sea, para muchas cosas que el navegador no era capaz de ser por su cuenta. ¿Y cuál es la que más nos interesa aquí? Videojuegos, por supuesto. Si tienes mi edad te puedes hacer una idea o recordarás que hay miles y miles de juegos hechos con Flash. Algunos de ellos súper cutres, súper básicos, que son simplemente cuatro animaciones, cuatro controles y ya está. Y otros que son auténticas obras maestras y que incluso servían como negocio. O sea, eran juegos totalmente comerciales con su precio o sus microtransacciones. Habían páginas especializadas en publicar juegos Flash. Sin el más lejos Newgrounds, que aparte de esto también tenían animaciones en Flash que normalmente eran parodias de videojuegos. Y Kongregate, que tenía un mercado muy profundo de videojuegos. Podías pagar donaciones y microtransacciones con créditos de esa página. Tiene un ecosistema muy vivo, podías poner reviews sobre los juegos, poner las etiquetas, te enlazaban unos juegos con otros, cosas así. Estaba muy viva hasta que dejó de poderse usar Flash. Todo iba viento en popa y era un mercado bastante explosivo. También se usaba para anuncios, para partes interactivas de alguna página como galerías, revistas, para que pasabas en plan papel. Y pegó más la explosión cuando salieron YouTube y otras plataformas de video. Cuando Flash era capaz de reproducir videos, de una manera bastante cómoda. Pero, ¿qué pasó? Que como toda tecnología, llega un momento en que deja de ser útil, deja de ser provechosa, deja de tener rendimiento, deja de ser segura o simplemente deja de gustarnos. A partir del 2010, pues empezó a haber muchos problemas en los plugins de navegador. Se veían como un agujero de seguridad muy grande. Gracias al cual bastantes páginas podían ejecutar código, podían abrir virus o hackearte a través de estos applets, de estos objetos dentro de páginas. Podían ejecutar instrucciones dentro del programa externo o a partir de ahí podían escalar al resto del navegador o a tu sistema operativo. Y te robaban cosas o te borraban cosas. Un navegador de manera natural no tiene esa capacidad. En realidad sí, pero de una manera mucho más controlada y aislada, supuestamente, que con los plugins de la época. Eso y, bueno, que los iPhones, los primeros smartphones que se pusieron de moda, pues no querían abrir Flash, no querían complicarse la vida. Apple dijo "la web tiene capacidad de sobra para hacer todo ese trabajo". ¿Y qué sucede cuando Apple sienta cátedra? Que todo el mundo le sigue. Y así se hizo. A partir de 2015, todos los navegadores crucificaron los plugins y empezaron su campaña para retirarlos del mercado. Es cierto que ya habían bastantes especificaciones en la W3C, tanto para HTML como para JavaScript, gracias a las cuales el navegador iba a tener muchísimas más capacidades que unos pocos años antes. La interactividad iba a ser mucho más amplia. Ya se podría reproducir sonido y vídeo de manera natural, con compatibilidad para muchísimos formatos y con un gran control por parte del usuario. Y abrir diferentes tipos de ficheros por su cuenta, incluyendo PDFs, etc. Con eso, efectivamente, los plugins dejaban de tener sentido. Bueno, no tanto sentido. A partir de ahí fue una escalada hasta más o menos 2021, que ya cerraron totalmente el grifo. Google Chrome dejaba alguna versión propia de NPAPI para que se pudiera ejecutar Flash de alguna manera. Seguramente porque YouTube todavía no era totalmente compatible con vídeo nativo. Necesitarían años para convertir todos los vídeos que tenían del formato FLV a los vídeos MP4 que fueron utilizando a partir de ahí. ¿Y qué significaba eso? Que los miles de juegos creados con Flash y con Java ya no estaban disponibles, ya no se podían abrir en el navegador. La única manera era teniéndolo descargado de antes y abriéndolo con un reproductor local, bien con el Flash Player oficial o con alguna alternativa que tuvieras por ahí. En Windows estaba cada vez más complicado, en Linux no había ninguno completamente compatible, en Mac ni idea. Todo ese ecosistema se ha ido evaporando de la faz de la tierra. Newgrounds y Congregate siguen existiendo, pero ni de lejos con todo el contenido que tenían antes. Es como si hubiera desaparecido una gran parte de Internet. Y aquí es cuando entra en juego la preservación. Hay varias webs que se han encargado de buscar y coleccionar todos esos juegos y publicarlos en otro sitio. Y de alguna manera que se puedan volver a abrir y jugar en condiciones iguales o parecidas a cómo estaban anteriormente. Los que estaban conectados a la API de Congregate con microtransacciones seguramente no van a funcionar igual. Pero por lo menos podrás jugar al 95% de todos ellos. Lo primero que he encontrado ha sido Flashpoint, que es un programa que descargas y funciona como galería, con su propio repositorio. Buscas juegos o los miras por categoría y puedes encontrar tanto juegos en Flash como en Java como en decenas de librerías diferentes. La mitad de ellas no me sonaban de nada. Eliges el juego, lo descargas y lo juegas en local. No hay versión nativa para Linux, pero más o menos funciona. O sea, está principalmente pensado para Windows. Igual que en su época, claro. También en la propia página tienen una opción para coleccionistas o víctimas de ideógenes o como llamamos en los círculos "data hoarders". Para descargarse toda la colección completa de una y tenerla totalmente disponible en local y preservarla tú también. O sea que si tienes un NAS o un disco duro muy grande, pues esa puede ser tu opción si te apetece conservarlos todos. O si quieres simplemente salvar a Flashpoint si algún día desaparece. Otra opción más cómoda sería Flash Museum. En lugar del Flash Player oficial utilizan Raffle, que es una librería en JavaScript que emula a Flash Player. Y por lo que he probado funciona bastante bien y bastante rápido. Bueno, rápido por lo menos. Los ordenadores que tenemos ahora son mucho más potentes que hace 20 años. Puedes entrar, buscar y ya está. No te falta instalar absolutamente nada. Y como estás hay bastante más. O sea, si buscas Flash Games o cualquier palabra así, no te falta complicarse mucho. Salen bastantes opciones. Hay mucha gente que le tuvo cariño a estos juegos y se nota. Si quiero destacar un juego hecho en Flash sería Trigger Knight. Es un RPG muy simple de un solo control en el cual vas controlando a una espada china que corre todo el tiempo. Tiene batallas o tiene opciones para comprar objetos y un límite de tiempo de vida. Que tienes que ir recargando si te queda suficiente dinero. Me encantaba en su momento porque seguía el estilo de los juegos de Atlus de aquella época. Muchos fragmentos pequeñitos de textos explicando cada cosa. Un estilo gráfico muy de Game Boy Advance. Y la canción que sonaba en bucle me encanta. A menudo la sigo escuchando. Se supone que tuvo una versión en Android, pero ya no existe en la Play Store. Puedes intentar buscar el APK por ahí suelto. Y eso es todo por hoy. Te he mostrado otra evolución técnica con sus ventajas y sus víctimas colaterales. Siempre hay cosas que se pierdan por el camino y que tienen que venir fans a encargarse de que sigan existiendo y sigan funcionando. Y los juegos en Flash son otra más. Lo bueno es que en la mayoría de casos basta con descargar el archivo, tener algún ejecutable con que abrirlos y ya está. Y hasta donde he visto pues actualmente no hay problemas para abrir archivos Flash en cualquier sistema operativo. Que sea 100% compatible o no es otra historia, pero no he visto grandes problemas hasta ahora. Así que bien. Con Java podría ser más fácil según que versión de Java estés manejando. Las versiones de Java son otro drama aparte. Eso es todo. Solo recordarte que si quieres que algo te dure toda la vida, presérvalo. Así que si te sobra espacio, bájate todo Flashpoint. Ah, y firma en Stop Killing Games si no lo has hecho ya. Hasta pronto.
